Debido a procesos patológicos, en ocasiones, se pueden producir alteraciones en la conducción eléctrica del corazón y provocar cambios en la frecuencia o en el ritmo de los latidos del corazón: las arritmiaA pesar de que la mayoría de las arritmias son inofensivas, incluso las graves pueden tratarse con éxito, ya sea mediante fármacos, la ablación por radiofrecuencia o hasta con la colocación de un marcapasos. En fechas recientes en España ha sido noticia la implantación de unos nuevos marcapasos, sin cables, que, de demostrar resultados positivos, mejorarán la calidad de vida de los pacientes. En este artículo se explican las últimas novedades en cuanto a estos dispositivos para el corazón.

El latido del corazón permite que la sangre llegue a todos los tejidos del organismo. Este gran músculo se contrae y bombea la sangre gracias a la estimulación eléctrica. En la aurícula derecha, un grupo de células, denominadas nódulo sinusal, produce impulsos eléctricos que hacen que el músculo cardiaco se contraiga y relaje en cada ciclo o latido. El corazón, además, tiene un mecanismo que permite aumentar o disminuir la frecuencia del latido según las necesidades del organismo.

No obstante, algunas veces, debido a procesos degenerativos inherentes al envejecimiento, a enfermedades o a trastornos del nacimiento, se pueden producir alteraciones en el patrón de conducción eléctrica del corazón, ya sea de la frecuencia o del ritmo de los latidos, las denominadas arritmias. Aunque la mayoría de ellas se tratan de manera eficaz con fármacos antiarrítmicos o ablación por radiofrecuencia, en algunos casos se hará necesario la implantación de un marcapasos.

El marcapasos tradicional

Ante alguna alteración, como las citadas, y después de realizar las pruebas diagnósticas pertinentes, puede que el especialista determine la necesidad de colocar un marcapasos. Este instrumento no es más que un generador de impulsos, un sistema artificial de estimulación cardiaca, cuyo objetivo principal es que el corazón vuelva a latir a un ritmo normal. Este pequeño aparejo consta de dos partes: un generador con una batería, que se pone bajo la piel cerca de una clavícula, y uno o dos cables o electrodos que se implantan dentro del corazón a través de una vena.

Cada alteración del ritmo o de la frecuencia necesita un tipo distinto de marcapasos. La elección del más adecuado e, incluso, de la clase de estimulación que necesita cada paciente la hace el especialista, en función de la enfermedad a tratar y del estado de salud. Después del implante, tras un corto tiempo de recuperación, y si la persona no sufre ninguna patología paralela que lo limite, podrá realizar una vida normal, ya que el marcapasos no supone ninguna limitación en las actividades diarias.

Los nuevos marcapasos: ahora sin cables

En fechas recientes, ha sido noticia que en España se han implantado los primeros marcapasos sin cables del mundo. Ello supone todo un acontecimiento en la historia de estos dispositivos. El nuevo marcapasos es un 90% más pequeño que sus homólogos convencionales y se coloca dentro del corazón, alojado en el ventrículo derecho.

Una de estas intervenciones se ha llevado a cabo en el Hospital Universitario Donostia, el primero en el País Vasco. Francisco García Urra y José Manuel Porres Aracama, cardiólogos de la Unidad de Arritmias y Marcapasos del servicio de Medicina Intensiva de este centro hospitalario, han sido los encargados de colocar el nuevo marcapasos NanoStim.

Pero, ¿qué ventajas ofrece este marcapasos sin cables? "Está diseñado para producir los mismos resultados de estimulación que un marcapasos común, pero el proceso de implantación es diferente", señala el Dr. García Urra. Un marcapasos común requiere crear un bolsillo quirúrgico para implantar el dispositivo, habitualmente cerca de la clavícula. Luego hay que conectar los cables al marcapasos y hacerlos llegar hasta el corazón para que administren la estimulación. "El marcapasos sin cables se coloca con firmeza dentro del corazón y envía pequeños impulsos eléctricos cuando es necesario. Este dispositivo no requiere un bolsillo quirúrgico (de modo que no hay cicatriz ni bulto) ni cables. La duración de la batería es equivalente a la de otros marcapasos de uso común", describe el especialista. En un marcapasos normal la batería puede durar de seis a diez años.

Las ventajas de un marcapasos sin cables

El nuevo marcapasos sin cables mide menos del 10% del tamaño de uno convencional que, junto con la no necesidad del bolsillo quirúrgico y la restricción de algunas actividades físicas para impedir el traslado de los cables, mejoraría la calidad de vida de paciente.

Su colocación se realiza con anestesia local, con una técnica mínimamente invasiva. Mediante una pequeña punción en la ingle, se introduce un catéter que se guía con imágenes radiográficas. Este catéter porta en su interior el pequeño dispositivo y se dirige hasta el corazón. "Una vez dentro, se acopla el marcapasos a la pared del ventrículo derecho y luego se retira el catéter de la vena. La intervención en sí dura alrededor de una hora, o menos tiempo en algunos casos", apunta el cardiólogo García Urra. Una vez finalizada, se le pondrá en la ingle un vendaje especial.

Y aunque parecería peligroso llevar un dispositivo en el interior del corazón, en principio, aclara el especialista "no es más peligroso que los actuales donde colocamos un electrodo en el ventrículo directamente". Respecto a los efectos adversos posibles cabría considerar hematoma en la zona de implantación (ingle), desplazamiento del dispositivo a distancia (que provocaría embolia de pulmón) o local (ocasionando un mal funcionamiento) e infección del dispositivo.

No obstante, habrá que esperar hasta 2015 o 2016 para que esté disponible en el Sistema Nacional de Salud, si los resultados de los implantes realizados ahora son positivos.

Jueves 7 de Agosto de 2014

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